Muchos contratistas hispanos en Florida y Texas consiguen casi todo su trabajo de la misma forma: un cliente satisfecho le pasa el número a un vecino. Funciona, hasta que deja de alcanzar. El vecino que recibe la recomendación hace lo que hace todo el mundo antes de llamar: busca el nombre en Google. Y si lo que encuentra es una página de Facebook sin actualizar, o nada, llama al siguiente de la lista.
Una página web para un contratista no tiene que ser grande ni costosa. Tiene que responder rápido las tres preguntas que se hace cualquier dueño de casa antes de dejar entrar a alguien: ¿hace el trabajo que necesito?, ¿trabaja en mi zona? y ¿puedo confiar en él?
Por qué un contratista necesita página web, aunque viva de recomendaciones
La recomendación abre la puerta; la web la sostiene. Es el lugar donde el cliente comprueba que el negocio existe, que tiene trabajos terminados y que otros clientes quedaron contentos. Además, es lo que le permite aparecer cuando alguien busca «roofing near me», «remodelación de baños» o «plomero en Houston» sin que nadie le haya dado su número.
Lo que debe tener la web de un contratista
Una página por cada servicio
Techos, pisos, cocinas, baños, pintura, electricidad: cada servicio en su propia página, con fotos de ese trabajo y lo que incluye. Una sola página que diga «hacemos de todo» no aparece en ninguna búsqueda concreta.
Las zonas donde trabaja
Ciudades y condados con nombre: Miami-Dade, Broward, Orlando, Katy, Pasadena. Es lo que permite que Google lo muestre a quien busca en esa zona, y le ahorra llamadas de clientes a los que no puede atender.
Licencia y seguro a la vista
Si su oficio exige licencia estatal, ponga el número en la web. Diga también que está asegurado. Para un dueño de casa es la primera señal de que no va a tener problemas si algo sale mal en la obra.
Fotos de trabajos terminados, con antes y después
Es su mejor argumento de venta. Fotos propias, ordenadas por tipo de trabajo, con la ciudad donde se hizo. Valen más diez fotos reales que cincuenta de banco.
Un formulario de estimado corto
Nombre, teléfono, tipo de trabajo, ciudad y la opción de subir fotos del problema. Nada más. Cada campo de más es un cliente que se va sin terminar.
Llamada y WhatsApp a un toque
La mayoría de sus clientes lo verá desde el teléfono. El botón de llamar y el de WhatsApp deben estar visibles en todas las páginas, sin tener que buscarlos.
En inglés y en español
Es el error más común entre contratistas hispanos: la web solo en español porque el dueño y el equipo hablan español. Pero el cliente que paga una remodelación no siempre es hispano, y muchos hispanos de segunda generación buscan en inglés. Una web bilingüe le abre los dos mercados: el que lo busca en inglés y el que se siente más cómodo hablando en español, que es justo su ventaja frente a la competencia.
Atender en español es una ventaja. Aparecer solo en español es dejar fuera a la mitad de los clientes que buscan el mismo servicio en la misma calle.
Criterio de trabajo — DoceCatorceLo que pasa fuera de la web también cuenta
La web es una pieza; Google decide quién la ve. Para un contratista, tres cosas pesan tanto como el sitio:
- El perfil de Google Business. Con las categorías correctas, las zonas de servicio, fotos y horario. Es lo que aparece en el mapa cuando alguien busca «cerca de mí».
- Las reseñas. Muchas, recientes y con respuesta. Le dejamos un método en cómo conseguir más reseñas de Google para tu negocio.
- Los anuncios de servicios locales de Google. Aparecen por encima de todo y se pagan por contacto recibido, no por clic. Exigen verificar el negocio, y para muchos oficios conviene probarlos.
Errores que le cuestan trabajos
- Fotos sin orden ni descripción: el cliente no sabe si usted hace cocinas o solo pinta.
- Un número de teléfono distinto en la web, en Google y en las redes.
- No responder los formularios el mismo día. Un estimado que llega tres días después ya llegó tarde.
¿Cuánto cuesta?
Una web para un contratista puede empezar como una landing page con sus servicios, sus zonas, fotos y el formulario de estimado, y crecer después. Los rangos de precio y los costos anuales los explicamos en cuánto cuesta una página web para un negocio en EE. UU.
Preguntas frecuentes sobre la web de un contratista
¿Un contratista necesita página web si ya tiene Facebook?
Sí. Facebook muestra su trabajo a quien ya lo sigue, pero no lo hace aparecer cuando alguien busca su servicio en Google. La web, junto con el perfil de Google Business, es lo que le trae clientes que todavía no lo conocen.
¿La web de un contratista hispano debe estar en inglés o en español?
En los dos idiomas. Muchos de sus clientes buscan en inglés, y quienes prefieren el español valoran encontrar un contratista que los atienda en su idioma. Una web bilingüe aprovecha las dos cosas.
¿Qué páginas necesita la web de un contratista?
Inicio, una página por cada servicio principal, una galería de trabajos terminados, una página con las zonas donde trabaja y una de contacto con el formulario de estimado. Con eso basta para empezar.
¿Debo poner mi número de licencia en la web?
Si su oficio exige licencia estatal, sí. Es una de las primeras cosas que verifica un dueño de casa antes de contratar, y mostrarlo genera confianza desde la primera visita.
La web de un contratista no compite por ser la más bonita. Compite por ser la que responde más rápido qué hace, dónde y por qué confiar, y la que hace más fácil llamar. Esa es la diferencia entre depender solo del boca a boca y recibir trabajos de gente que todavía no lo conoce.
¿Quiere que su negocio aparezca en su zona?
Cuéntenos qué servicios hace y en qué ciudades trabaja. Le decimos qué necesita su web, en inglés y en español, y cuánto costaría.